domingo, 6 de agosto de 2017

Eisai solicita autorización a EMA para Lenvatinib como tratamiento de 1ª línea de hepatocarcinoma irresecable

Eisai ha anunciado que ha solicitado a la EMA la autorización para comercializar lenvatinib como tratamiento de primera línea en pacientes con carcinoma hepatocelular irresecable (CHCi). Los pacientes con carcinoma hepatocelular tienen un mal pronóstico, con una enfermedad compleja responsable de aproximadamente el 90% de los casos de cáncer hepático en todo el mundo.

«Durante una década no se ha producido ningún avance en el tratamiento sistémico de primera línea para el CHCi en Europa», comentó Jeff Evans, Catedrático de Investigación de Cáncer Translacional, Universidad de Glasgow. «Existe una necesidad insatisfecha significativa para los pacientes con esta forma avanzada de cáncer hepático, para el que las opciones de tratamiento son limitadas».

La solicitud a la EMA se basa en los resultados del estudio fase III de registro  REFLECT (Estudio 304). Lenvatinib ha sido el único fármaco de primera línea que ha demostrado una tasa de supervivencia global no inferior a sorafenib en el tratamiento del CHCi, con una mejora importante y clínicamente significativa frente a sorafenib en todos los parámetros de valoración de eficacia secundarios como la supervivencia libre de progresión (SLP), el tiempo hasta la progresión (THP) y la tasa de respuesta objetiva (TRO). Los resultados del estudio REFLECT se presentaron en una sesión oral durante el Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) en Chicago y pronto se publicarán en la revista The Lancet.
                                                                                   
«Este anuncio supone otro importante hito para el uso de lenvatinib en tipos de cáncer de difícil tratamiento», afirmó Gary Hendler, Presidente y Consejero Delegado de la región EMEA y Jefe Comercial, Grupo de Negocio de Oncología de Eisai. «Sobre la base de los resultados observados en el estudio REFLECT, deseamos trabajar con la EMA para acercar una nueva opción de tratamiento de primera línea muy necesaria para los pacientes con cáncer hepático en Europa».

Actualmente, lenvatinib está aprobado en la UE para el tratamiento de pacientes adultos afectados por el carcinoma diferenciado de tiroides (CDT) (papilar, folicular, células de Hürthle) progresivo, refractario al yodo radioactivo (RYR) y metastásico o localmente avanzado. Lenvatinib también está aprobado en combinación con everolimus para el tratamiento de pacientes adultos con carcinoma de células renales avanzado, después de un tratamiento previo dirigido al factor de crecimiento vascular endotelial (VEGF).

Eisai se dedica a descubrir, desarrollar y producir tratamientos oncológicos innovadores que puedan marcar la diferencia y mejorar la vida de los pacientes y sus familias. Esta pasión por las personas forma parte de la misión human health care (hhc) de Eisai, que se esfuerza por conocer mejor las necesidades de los pacientes y sus familias para incrementar los beneficios que ofrece la atención sanitaria.

miércoles, 2 de agosto de 2017

El interés por la medicina hiperbárica se dispara tras el caso de la niña tratada por ahogamiento

 El interés por la medicina hiperbárica se ha disparado en España después de conocerse el caso de la niña tratada con oxígeno hiperbárico para revertir el daño cerebral causado por un preahogamiento, según el Instituto Español de Medicina Hiperbárica (IEMH). Las consultas al teléfono y la web del instituto, dedicado a la difusión de la medicina hiperbárica, se han multiplicado por tres desde que se conoció el caso, a mediados de julio, con la publicación de un estudio en la revista Medical Gas Research.

La medicina hiperbárica es un tipo de terapia basado en respirar oxígeno 100% a alta presión (igual o superior a 1,4 atmósferas) en cámaras selladas. La publicación del estudio con la niña que consiguió recuperar sus funciones neuronales tras recibir 40 sesiones de oxigenoterapia hiperbárica, “abre nuevas posibilidades de recuperación en cientos de personas que sufren preahogamientos cada año”, explica el doctor Antonio Ruiz, miembro de la junta directiva del IEMH y director médico de la clínica Ulcemed. No obstante, “en nuestra clínica contamos con varios casos de éxito como coadyuvante en regeneración neuronal”, como parálisis cerebral, indica.

“Esta terapia facilita el mayor aporte de oxígeno a los tejidos deficitarios a través del plasma sanguíneo y se estimula la angiogénesis, así como la formación de colágeno, lo que mejora todas aquellas patologías en las que existe una hipoxia tisular”, comenta el doctor Ruiz. Gracias a la apropiada oxigenación se consigue iniciar el proceso de reparación de heridas, lo que implica también un factor determinante para la velocidad de las funciones celulares implicadas en la recuperación. También posee propiedades bactericidas y bacteriostáticas. Por eso, se utiliza ya en España para tratar las heridas de difícil cicatrización, como las quemaduras, infecciones, insuficiencias arteriales o las úlceras del pie diabético, las lesiones por aplastamiento, las infecciones necrotizantes como la gangrena gaseosa, los síndromes compartimentales y otras isquemias traumáticas agudas, entre otras, apunta.

También está indicada en lesiones por radiación, intoxicaciones por monóxido de carbono y afecciones por descomprensión. Otras áreas en las que se está obteniendo resultados positivos son la sordera súbita y en afecciones autoinmunes, isquémicas, cardiológicas, de falta de riego o tras cirugías, señala el doctor Ruiz.

Advertencia sobre cámaras de baja presión
Aunque la medicina hiperbárica lleva utilizándose desde los años 90 ha sido en los dos últimos años, con la publicación de estudios sobre reparación de tejidos, y el uso de la misma por parte de deportistas de élite, lo que ha hecho disparar su interés, según el doctor Ruiz. Eso también ha propiciado, asegura el doctor Ruiz, “la aparición de cámaras hiperbáricas de baja presión, algunas de ellas portátiles, con oxígeno inferior al 100% y presiones inferiores a 1,5 atmósferas, sin apenas indicaciones terapéuticas”. Así lo refleja también el último informe de la Sociedad de Medicina Hiperbárica y Submarina (UHMS, por sus siglas en inglés), el máximo referente internacional en medicina hiperbárica a nivel internacional. Este tipo de cámaras hiperbáricas de baja presión sólo están aprobadas por la FDA de Estados Unidos para su uso en caso del mal de altura.