domingo, 2 de julio de 2017

Tres de cada diez personas con problemas de audición elige mal su audífono



 El 30% de las personas con audífono elige mal su dispositivo de audición, según informan los especialistas del Grupo GEA

Uno de los principales motivos por los que se escoge mal el audífono es porque no se ha acudido a un especialista que determine cuál es el alcance de su pérdida de audición y cómo poder resolverlo.

Otro motivo es la errónea creencia que los audífonos que se compran por internet van a corregir un problema de salud auditiva. Por el hecho de ser más barato, muchas personas con pérdidas de audición prefieren ahorrarse dinero comprando algo que no sólo no va a solucionar su problema sino que puede empeorarlo. La mayoría son amplificadores de sonido, no audífonos como tal.

Los especialistas de GEA además ha elaborado una serie de consejos a la hora de escoger correctamente un audífono, que tiene que adaptarse al uso cotidiano de la persona en función de su pérdida, estilo de vida y entorno socioauditivo.

- El primero es acudir a un especialista que le diagnostique el grado de pérdida que tiene y cómo puede paliarlo con un audífono si en su caso es posible.

- Después hay que visitar a un audioprotesista titulado, aspecto importante, y que tenga experiencia no sólo en la venta de audífonos sino en su adaptación.

- Es conveniente acudir acompañado para poder recoger más información y que éste pueda tomar notas si lo cree conveniente para luego valorar todas las opciones posibles.

- Debe realizarse un examen otológico-auditivo que complemente la información que se aporta del médico especialista.

- El audioprotesista debe recoger toda la información posible sobre cómo la falta de audición afecta a la vida laboral y familiar. También sobre el estilo de vida que lleva el paciente y la habilidad manual/visual que tenga, con el fin de ayudar a las acciones tan comunes como el cambio de pila en un audífono.

- Hay que realizar valoraciones en situaciones de difícil escucha, audiometrías, timpanometrías…todo ello enfocado a llevar a cabo la mejor adaptación y detectar el umbral de audición de la mejor manera con el fin de adecuar la prótesis a la necesidad auditiva.

- Una vez elegido según las necesidades y preferencias personales, el audioprotesista debe programar al audífono a nuestras necesidades auditivas. Audiometrías tonales y verbales para comprobar si la audición que se gana es la necesaria.

- Informarnos de las revisiones que incluye el audífono con el propio audioprotesista, o bien del coste que tengan esta con el fin de que luego no nos llevemos sorpresas desagradables.

- Finalmente, realizar un seguimiento del audífono y preguntar todo aquello que no entendamos sobre su funcionamiento. Tiene un período de prueba y es imprescindible comprobar si funciona correctamente.

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