lunes, 6 de marzo de 2017

Las diferencias en la fisiopatología y la respuesta a los tratamientos entre ambos sexos impulsan la investigación de enfermedades crónicas en mujeres

  
·         Mientras que la primera causa de muerte en las mujeres españolas es el ictus, en los varones son los tumores. Existen diferencias claras en la prevalencia de enfermedad cardiovascular, ictus y demencia.
·         “Hasta hace 20-25 años los grandes ensayos clínicos no incluían mujeres en sus poblaciones de estudio. Es evidente que hay diferencias y hay que tenerlas en cuenta”, señala la Dra. Alba Riesgo, ponente del IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico.

En el caso de las mujeres, diversas enfermedades —como la patología cardiovascular— han sido tratadas siempre a imagen y semejanza de los varones, pero en los últimos años diferentes estudios han puesto de manifiesto la existencia de notables diferencias tanto en la fisiopatología de la enfermedad como en la respuesta a los tratamientos. Por ello, el IX Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico, organizado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), ha acogido la mesa ‘Mujeres, hombres y viceversa en cronicidad’ para avanzar en esta cuestión.
“Las enfermedades crónicas son diferentes en hombres y en mujeres. La fisiopatología es diferente y la etiología en muchas ocasiones también. Por ejemplo la insuficiencia cardiaca en las mujeres se relaciona más frecuentemente con la hipertensión arterial de larga evolución mientras que en los varones la etiología fundamental es la cardiopatía isquémica”, afirma la Dra. Alba Riesgo, vocal del Comité Científico del Congreso y ponente de la mesa, quien también señala que “además, a las mujeres se las trata con menor intensidad en las patologías crónicas”.
Por ello, es necesario realizar más investigación y poner mayor foco en las diferencias entre ambos perfiles de pacientes. “Hasta hace 20-25 años los grandes ensayos clínicos no incluían mujeres en sus poblaciones de estudio. Es evidente que hay diferencias y hay que tenerlas en cuenta. Incluso algunas sociedades científicas, como la American Heart Association, están comenzando ya desde hace algunos años a publicar guías específicas para el tratamiento de ciertas patologías en la mujer como el Infarto Agudo de Miocardio”.
En este sentido, para la Dra. Riesgo, el conocimiento es el mejor arma. “Es importante hacer estudios específicos en las mujeres de patologías tradicionalmente consideradas masculinas. Y también es importante que se reflejen las especificidades en los consensos o guías de práctica clínica médica”, apunta.