lunes, 13 de febrero de 2017

Según los especialistas en España hay una carencia significativa en educación sexual


 Además del día de los enamorados, el 14 de febrero se celebra el Día Europeo de la Salud Sexual. Según la OMS, “la salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia”.
Para el responsable de la Unidad de Sexología y Medicina Psicosomática del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe, el Dr. Pedro Villegas, “la salud sexual no tiene porqué implicar preocuparse por la salud o por una sexualidad de libro. Ésta es una idea que la publicidad actual está generando, que hay "obligación" de practicar sexo, sobre todo por parte de los guapos y guapas y por aquellas personas que se trabajan los cuerpos a diario”. 
En este sistema de globalización al que estamos sometidos ha aparecido una nueva premisa: o las relaciones sexuales se realizan con mucha pasión o sino es mejor dejarlo, “algo que está llevando a muchas rupturas de pareja, que de no ser por esta presión no habrían roto”, defiende el médico sexólogo. Quien añade que luego existe otro grupo significativo, “el que practica el sexo sin afecto alguno, es decir de una manera mecánica buscando como único objetivo el orgasmo, sin importar nada más”.

Afortunadamente la gran parte de la población aún mantiene un sexo intermedio, o más natural y al que sí podríamos llamar ‘sano’. “Y si consideramos el sexo como un arte humano, hay días que uno está muy inspirado y se tienen todas las condiciones necesarias para llevar a cabo una estupenda experiencia. Y otros con poca inspiración y pocas condiciones, pero se sabe mantener unos mínimos suficientemente útiles para que aparezca la satisfacción de haberse sentido deseados y con la capacidad de "aceptar" que no todos los días puede ser una súper experiencia”.

Adaptarse
Según la definición del psicólogo estadounidense Theodore Millon, las personas que sepan adaptare a los cambios y acepten la evolución lógica de sus cuerpos mantendrán un estado de salud mucho mejor que aquellas que no quieran aceptar la evolución de la naturaleza. “En ese aceptar cada momento y situación está la verdadera salud sexual. Un joven no puede exigirse lo que sabe una persona mayor y una persona mayor no puede exigirse actuar como un joven”, según reconoce Villegas.

Burbujas 
Según el doctor Villegas, estamos viviendo una especie de “burbuja sexológica, y a todo el mundo le ha dado por hablar de sexo por todas partes, especialmente en internet.  Y este aumento de información no contrastada está condicionando la vida sexual de las personas con una sexualidad más mecanicista, con el único objetivo de acabar con un gran orgasmo y si es posible tántrico mejor”. Pero no nos damos cuenta que estamos convirtiendo nuestra sexualidad en algo displacentero donde sólo importa el final.  
En este sentido, recomienda el especialista del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe, “debemos mirar la función del sexo como medio de expresión de emociones, de afectos, de placer. Y en este sentido, no tiene tanta importancia el que la pareja lo viva con mucha fuerza, con mucho ímpetu”. 
Otra de las grandes cargas de la sociedad actual es el concepto de la cantidad.  Para Villegas “la sexualidad es una especie de arte. Y como tal, por ejemplo, Picasso pintaba todos los días 10 o 20 cuadros, pero grandes cuadros de Picasso apenas hay 50. Es la conjunción de dos personas. No es el cuanto sino el cómo me lo paso”.

Similitudes
Durante décadas hemos querido “asimilar la sexualidad entre hombres y mujeres exactamente igual. Y eso no es cierto”. Los hombres tenemos un único deseo: eyacular, deseo finalista. La mujer tiene varios deseos y ninguno es finalista. Tiene el deseo de pasárselo bien, de sentirse deseada, de contacto con su pareja. Necesita una motivación la mayoría de las veces para tener una relación. En este aspecto, “es más complejo que ella encuentre su momento a que lo encontremos nosotros”. 
“Hacerlo porque toca es acabar con la sexualidad en 2 años. La mayoría de los problemas de las parejas que vienen a consulta con pérdida del deseo de ella o de él es el aburrimiento de haber estado practicando una sexualidad sin ganas, pero como hay que hacerlo…”.

Educación sexual
Critica el sexólogo de Hospitales Nisa que estamos frivolizando mucho la sexualidad. “Estamos haciendo algo francamente mal que es permitir que los jóvenes empiecen a introducirse en el sistema de mercado mucho antes de tenerlos preparados para convertirse en críticos del mercado”. Por ejemplo, compramos móviles a los jóvenes con acceso a páginas porno sin educación sexual. Y nos encontramos con un aumento de prácticas sexuales entre ellos, como orgías, sin conocimiento de la sexualidad, ni lo que suponen las enfermedades de trasmisión sexual. “Estamos generando una demanda para que los chicos vivan la sexualidad de los adultos”. 
“Y al permitir todo esto estamos provocando que nos encontremos en las consultas jóvenes de 18 o 20 años, sin interés por el sexo, incapaces de enfrentarse a un mundo de frustraciones. La mayoría de las consultas están llenas de insatisfacciones sexuales”. 
Y aunque el 14 de febrero se celebre el Día Europeo de la Educación sexual, “lo útil es la educación continuada, hay que incidir, hay que obligar a la educación. Y plantearse que lo que no consiga la educación (prevención), lo está desvirtuando las redes sociales”, advierte el doctor.  







 

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