lunes, 13 de febrero de 2017

Más de dos millones de personas en España padecen hipoacusia, y el 10% de los casos necesitan audífono


 Según datos que aporta un informe elaborado por el Grupo Empresarial Audiológico, cerca de dos millones de personas en España padecen hipoacusia y aproximadamente el 10% de los casos necesitan audífono.
La hipoacusia es el déficit funcional que ocurre cuando un sujeto pierde capacidad auditiva en mayor o menor grado. Un tipo de hipoacusia es la presbiacusia o pérdida de la audición asociada al envejecimiento. Esta misma se empieza a producir a partir de los 50 años, entrando en una fase más avanzada entre los 65 y los 75 años.
La hipoacusia puede ser de tipo conductivo, que es cuando las ondas sonoras no pasan al oído interno por algún motivo, de tipo neurosensorial, cuando afecta al nervio auditivo o las células ciliadas del oído interno o bien ser una combinación de ambos tipos que es lo que se denomina una pérdida de audición mixta.
En España, según informa el Grupo GEA, más de doscientas mil personas utilizan audífonos para paliar los efectos de la hipoacusia y cerca de medio millón en conjunto los que utilizan estos dispositivos para combatir problemas de pérdida de audición.
Madrid, Barcelona y Andalucía aglutinan el 60% de los casos de hipoacusia a nivel nacional siendo las comunidades en las que se venden mayor número de audífonos por este motivo.

Causas queprovocan hipoacusia
Existen muchos factores que pueden provocar pérdida de audición. El Grupo GEA los ha dividido de menor a mayor gravedad, siendo los menos graves las formaciones de tapones de cera o mucosidad que puede quedarse en el oído medio por un catarro. Deben ser retirados por especialistas. También las otitis derivadas de procesos gripales y otras infecciones que llegan hasta el oído y que deben ser tratadas por el especialista también.
Algunas enfermedades infecciosas como la meningitis o el sarampión pueden desembocar en pérdidas de audición .
Más moderada es la presbiacusia o pérdida de audición asociada al envejecimiento. Es conveniente revisarse la audición cada dos años a partir de los 50. Aunque no se puede revertir, unos hábitos saludables que eviten ruidos fuertes y duraderos en el tiempo así como auriculares con un volumen alto, ayudan.
Existen determinados fármacos como algunos antibióticos o la propia aspirina que en dosis muy altas pueden influir en la aparición de la sordera.

Vivir con hipoacusia
Aunque la pérdida de audición se puede prevenir, es cierto que el miedo a envejecer y el temor al aislamiento evita que muchos afectados acudan antes al especialista.
Los problemas de comunicación y el acceso limitado a los servicios pueden tener efectos importantes en la vida cotidiana y generar esa sensación de soledad y frustración. Sobre todo en las personas de mayor edad.
Para evitar la exclusión social se debe integrar plenamente en todas las actividades a las personas que tienen este problema y acudir a un especialista en el caso de necesitar ayuda para llevar la situación de unamejor manera.
  

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