sábado, 31 de mayo de 2014

SELECCIONAR EL MOMENTO DE LA IMPLANTACIÓN Y MEJORAR EL ESTUDIO DEL VARÓN AUMENTAN LA EFICACIA DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA

En la actualidad, en España existen alrededor de 420.000 embriones criopreservados para su uso en programas de fertilidad, de los que 18.000 fueron utilizados y transferidos en 2011, según reflejan los datos del Registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). La tasa de éxito de las técnicas de reproducción asistida realizadas en nuestro país y, en concreto, de la transferencia de embriones, ha facilitado el crecimiento del número de embriones vitrificados en los últimos años, pasando de los 14.000 registrados en el año 2010 a los cerca de 18.000 contabilizados un año después, según se ha puesto de manifiesto en el XXX Congreso Nacional de la SEF que se celebra en Barcelona.
Hoy, más de un millón de parejas necesitan asistencia para concebir y dos de cada 100 niños en España nacen por técnicas de reproducción asistida, fruto de los cerca de 100.000 ciclos de reproducción asistida que se realizan cada año. La tasa de éxito ronda ya el 40% por ciclo, impulsada por el perfeccionamiento de la transferencia diferida de embriones. Esta técnica ha supuesto un cambio en la forma de entender las técnicas de fecundación, ya que permite posponer la transferencia del embrión hasta que se den las condiciones ambientales adecuadas en el útero y en el endometrio de la mujer.
“Con la transferencia diferida pasamos de considerar el proceso de la fecundación in vitro como algo continuado siguiendo la cadena estimulación-fertilización-transferencia, a dividirlo en dos tiempos para obtener mejores resultados” afirma el doctor Miguel Ángel Checa, jefe de Sección de Reproducción Humana del Hospital del Mar (Barcelona). De esta forma, esta técnica vitrifica el embrión obtenido pero se implanta en el siguiente ciclo de la mujer, cuando las hormonas vuelven a un nivel similar a los casos de embarazo espontáneo. Con la separación del proceso en dos fases no solo disminuye uno de los riesgos asociados a las técnicas de reproducción asistida, como es la hiperestimulación ovárica, sino que además, se reducen los fallos de implantación, ya que el embrión se transfiere cuando el endometrio se encuentra en estado óptimo.
El endometrio protagonista
Precisamente, en opinión de los expertos, el fallo de implantación es uno de los grandes retos de las técnicas de reproducción asistida y afecta al rendimiento y eficacia de los tratamientos. El éxito de la implantación está condicionado por la interacción endometrio-embrión y los últimos estudios muestran que dos de cada tres fallos de implantación se deben a la situación del endometrio. “Con la transferencia diferida devolvemos el papel protagonista al endometrio en las técnicas de reproducción asistida, como factor determinante para lograr la implantación del embrión. Los buenos resultados obtenidos con esta técnica diferida se deben a que además de conseguir un “embrión de calidad”, podemos elegir realizar la transferencia cuando mejor se encuentra el endometrio”, subraya el doctor Checa.
La “calidad” del embrión no se ve afectada en el proceso de transferencia diferida, ya que según los resultados de un estudio presentado durante el Congreso, la calidad de los embriones vitrificados y su potencial de implantación son similares a los observados con los embriones frescos. “Las investigaciones muestran que es más conveniente criopreservar todos los embriones viables para usarlos posteriormente en una transferencia diferida. Las novedades técnicas utilizadas en la vitrificación han mejorado la supervivencia del embrión y por lo tanto, contribuyen a aumentar las tasas de implantación y embarazo por transferencia”, concluye el experto.

“Chequeos” de fertilidad
El 40% de los problemas de fertilidad son atribuibles al varón, el 40% a la mujer y el 20% tienen una causa mixta. En los últimos años, y debido al alarmante descenso de la calidad del semen de los europeos, los expertos alertan sobre la importancia de incorporar antes y de manera activa al varón en los estudios de fertilidad.
“Es necesario buscar nuevos métodos y soluciones para evaluar la capacidad fecundante de los gametos masculinos, tratando de superar los sistemas de evaluación de la capacidad seminal que apenas han variado en las últimas décadas”, señala el doctor Mario Brassesco, director médico y andrólogo del Centro de Infertilidad y Reproducción Humana (CIRH) de Barcelona.
Varicocele, infecciones o consumo de tóxicos, son algunos de los problemas más frecuentes asociados a la infertilidad masculina, pero es preciso ir más allá y abrir la puerta al estudio de las causas genéticas de la infertilidad. En este sentido, las herramientas de biología molecular están ayudando a clasificar mejor la calidad funcional de los gametos y profundizar en el ADN del esperma, estudiar su morfología y su capacidad fecundante.
“El papel del varón es esencial en las técnicas de reproducción asistida. Cuando en una fertilización in vitro se obtienen muchos óvulos y al final del proceso surgen pocos embriones o son de baja calidad, muchas veces debemos suponer un origen masculino” afirma el doctor Brassesco.
Pero para devolver la importancia al varón en la reproducción asistida no sólo es necesario mejorar el estudio de su infertilidad, sino intentar prevenirla. Así, según el doctor Brassesco, “es necesario impulsar los «chequeos de fertilidad» y la medicina preventiva también en este campo (importancia del tabaco, drogas, alimentación y tóxicos) ya que la evolución de las técnicas permite con un simple análisis de semen detectar precozmente los problemas de fertilidad y tratarlos antes y con más éxito. En algunos casos, además, podemos congelar el semen para preservar la fertilidad si se determina la causa de su deterioro o antes de iniciar determinados tratamientos médicos”.

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