miércoles, 24 de julio de 2013

Las células madre comunes al codesarrollo de corazón y pulmón explican la adaptación de la vida en la tierra

En un artículo publicado en la revista Nature, un equipo de la Facultad de Medicina de Perelman de la Universidad de Pennsylvania, en Estados Unidos, demuestra que la vasculatura pulmonar, los vasos sanguíneos que conectan el corazón al pulmón, se desarrolla incluso en ausencia del pulmón. Los modelos experimentales en los que se inhibe el desarrollo pulmonar todavía tienen vasos sanguíneos pulmonares, lo que reveló a los investigadores que los progenitores cardiacos, o células madre, son esenciales para el codesarrollo cardiopulmonar.
Se sabe que el codesarrollo de los sistemas cardiovascular y pulmonar es una reciente adaptación evolutiva a la vida fuera del agua, es decir, el acoplamiento de la función del corazón con la función de intercambio de gases del pulmón, uno de los órganos más recientes que se han desarrollado en los mamíferos y sin duda el más importante para la vida terrestre.
La maduración coordinada de las células de estos dos sistemas se ilustra durante el desarrollo embrionario, cuando las células progenitoras primitivas del pulmón sobresalen en las células progenitoras cardiacas primitivas al desarrollarse los dos órganos en paralelo para formar la circulación cardiopulmonar.
El equipo de Penn, dirigido por Edward E. Morrisey, profesor de Medicina y Biología Celular y del Desarrollo y director científico del Instituto de Medicina Regenerativa de Penn, identificó una población de células progenitoras mesodermo cardiopulmonar multipotentes que llamaron CPP, que pueden distinguirse de muchas otras células embrionarias tempranas por la expresión de una bien estudiada molécula de señalización, Wnt2.
"Nos preguntamos si estas células progenitoras son capaces de generar corazón y pulmón, dice Morrisey. Nuestros datos muestran que existen células Wnt2 positivas antes del desarrollo del pulmón y ayudan a coordinar el codesarrollo de pulmón y corazón mediante la generación de células en ambos tejidos".
La cuestión de cómo se desarrolla el pulmón y se conecta al sistema cardiovascular ha intrigado al equipo del laboratorio de Morrisey durante muchos años. El laboratorio de Morrisey comenzó su investigación. El gran avance en este trabajo se produjo cuando el equipo caracterizó el patrón de expresión del gen Wnt2.
"Wnt2 se expresa en un lugar único en el embrión temprano, exactamente entre el inicio del corazón y el tubo de donde surgirá el pulmón", concreta este científico. Esto permitió a los autores crear un sistema modelo experimental, cuya anatomía cardiopulmonar es muy similar a la de los humanos, e investigar si las células Wnt2 positivas podrían coordinar el codesarrollo de corazón y pulmón.

**AGENCIAS

No hay comentarios: