miércoles, 24 de julio de 2013

EL PRÓXIMO 28 DE JULIO SE CONMEMORA EL DÍA MUNDIAL DE LA HEPATITIS

El próximo 28 de julio, la Alianza Mundial contra la Hepatitis celebra el quinto Día Mundial de la Hepatitis, uno de los cuatro días oficiales de concienciación de enfermedades aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus 194 estados miembros.

El objetivo en 2013 es continuar incrementando el conocimiento sobre la hepatitis en la población y contribuir así a reducir el impacto de una enfermedad que puede ser grave e incluso causar la muerte, pero que en muchos casos se puede prevenir.

Este año el Día Mundial se centra en dos lemas principales:

       “Esto es hepatitis. Conócela. Afróntala”. Este es el lema del Día Mundial desde 2010 y alerta sobre el impacto de la hepatitis viral en la vida diaria.

       Nada oigo, nada veo, nada digo”. Este lema representa el hecho de que en el mundo se ignora la hepatitis y su objetivo es ser una llamada al cambio.

Para más información sobre el Día Mundial de la Hepatitis, por favor visita: http://worldhepatitisalliance.org/Home.aspx

Los riesgos de contraer hepatitis en un viaje
                                                           
En el periodo vacacional los viajes internacionales propician la transmisión de los tipos de hepatitis más comunes, la hepatitis A y la B.  Aproximadamente cada año hay 1,4 millones de nuevos casos de hepatitis A en el mundo1 y se estima que 600.000 personas fallecen anualmente como consecuencia de la hepatitis B.2
El virus de la hepatitis A se transmite por la ingestión de alimentos o bebidas contaminados o por contacto directo con una persona infectada por el virus.
El virus de la hepatitis B se transmite por contacto con la sangre u otros líquidos corporales de una persona infectada (transmisión sexual). Constituye un importante problema de salud a nivel mundial y es el tipo más grave de hepatitis viral.
Siguiendo el lema del Día Mundial, “Nada oigo, nada veo, nada digo”, cualquier viajero puede prevenir esta enfermedad siguiendo tres sencillos pasos:

       “Oir”. Escuchar e informarse sobre cómo protegerse de la hepatitis.
       Ver”. Consultar al médico antes del viaje por si estuviera recomendada la vacunación.
       “Decir”. Explicar a familia y amigos el riesgo de contraer hepatitis para asegurar de que saben cómo protegerse cuando van a viajar.


§  Viajar a zonas donde los virus de la hepatitis A y B son endémicos puede suponer un mayor riesgo de contraer una hepatitis viral si no se han tomado medidas preventivas, pero también hay que recordar que este tipo de hepatitis se puede contraer en cualquier lugar. La hepatitis A se presenta esporádicamente y en epidemias en el mundo entero, y tiende a reaparecer periódicamente.


§  Los síntomas de la hepatitis son fiebre, malestar general, ictericia (coloración amarillenta de piel y mucosas), cansancio extremo, orina oscura, náusea, vómitos y dolor abdominal.1,2 Estos síntomas pueden variar de moderados a graves en pacientes con hepatitis A. Sin embargo, las personas con hepatitis B casi nunca presentan síntomas durante la fase de infección aguda, por lo que a veces se le denomina el virus silente.3




§  El virus de la hepatitis B es entre 50 y 100 veces más infeccioso que el VIH. En algunos casos, el virus de la hepatitis B puede causar también una infección de hígado crónica y conlleva un alto riesgo de muerte por cirrosis y cáncer hepático.2