martes, 30 de octubre de 2012

Los especialistas se unen para aumentar hasta el 80% la vacunación antigripal en profesionales de centros sanitarios‏


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Los estudios científicos señalan que para interrumpir la transmisión de gripe en los centros sanitarios sería necesario vacunar al 80% de sus profesionales. Actualmente, sólo uno de cada cuatro profesionales de centros sanitarios se inmuniza frente a este virus. Tal es la importancia de ello, que de hecho, dentro del Programa Healthy People, diseñado para mejorar la salud de toda la población de EE.UU., los responsables de salud pública del gobierno americano se han marcado como objetivo para 2020 lograr una cobertura del 90% en personal sanitario. Con el fin de mejorar la situación en España y alcanzar unas cifras óptimas de cobertura que permitan proteger tanto a los profesionales como a sus pacientes, 20 Sociedades Científicas y Asociaciones profesionales* han elaborado el I Consenso sobre Vacunación frente a la Gripe en el Profesional Sanitario, en el que se recogen los datos de las investigaciones y estudios que avalan las recomendaciones de vacunación en el personal sanitario y los trabajadores de centros de servicios de salud o asistenciales. El consenso ha sido presentado hoy en Madrid en el marco del I Encuentro Multidisciplinar en torno a la prevención de la gripe, que ha reunido a más de 200 personas.

Según explica el coordinador del mismo, el profesor Juan José Picazo, presidente de la Sociedad Española de Quimioterapia y catedrático de Microbiología Médica, “son muchas las razones por las que un profesional de centro sanitario debería vacunarse contra la gripe; entre ellas, por nosotros mismos, porque tenemos hasta un 60% más de probabilidades que el resto de la población de contagiarnos del virus gripal, y porque como profesionales tenemos la responsabilidad de velar por su salud y tomar las medidas oportunas para ello”.

De acuerdo al Consenso, un sanitario vacunado reduce su riesgo de padecer gripe entre el 68% y el 90% y los días de absentismo laboral hasta en un 40%, un aspecto que la doctora Piedad del Amo, presidenta de la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo en el Ámbito Sanitario (ANMTAS), considera de gran relevancia. “Debemos evitar el absentismo provocado por la gripe, el cual podría comprometer la asistencia clínica en los centros sanitarios por falta de personal. Y, en este sentido, todos los estamentos de un centro son necesarios e importantes para garantizar la asistencia sanitaria”, explica. Por ello, la vacunación no sólo está indicada para personal médico y de enfermería, sino “para todo el personal que esté en contacto con pacientes de cualquier centro donde se brinde asistencia sanitaria o transporte, o donde residan personas incluidas en los grupos de riesgo, desde técnicos o celadores hasta cuidadores o personal de limpieza”, concreta.

Miedo a las agujas
Las cifras de personal sanitario en nuestro país son muy bajas, “al menos tres de cada cuatro trabajadores puede contagiarse de la gripe, contagiar a sus pacientes y a sus familiares”, dice la doctora del Amo. Pero la preocupación por subir los porcentajes no es sólo una cuestión española, sino una preocupación universal, tal y como demuestran las cifras objetivo propuestas por EE.UU.

Entre las razones que señalan los profesionales para no vacunarse, la doctora del Amo apunta que “se encuentran a la cabeza el miedo a los efectos adversos y las dudas sobre la eficacia vacunal”. Además, una encuesta reciente entre más de 300 sanitarios españoles, añadía otros motivos a la lista de motivos, como que no se consideran persona de riego, la falta de preocupación o la falta de tiempo. “Es curioso que los datos de una encuesta en Singapur mostraban que uno de cada ocho médicos o dentistas no se vacunaba por miedo al pinchazo”, señala la doctora del Amo. Ante estos datos, el profesor Picazo subraya que “precisamente el objetivo de este consenso es ofrecer datos y conocimientos científicos para desterrar las falsas ideas que tienen algunos profesionales, porque creemos que la mejor herramienta para mejorar la situación es la información rigurosa y basada en evidencia científica”.

En el lado opuesto, el contacto con los pacientes es el motivo más fuerte a la hora de que los profesionales sanitarios se vacunen. Y es que éstos pueden representar una fuente de contagio para los pacientes, ya que entre el 30% y el 50% de los casos de gripe se manifiesta sin síntomas, pero tiene la misma capacidad de transmitirse. “Frenar la diseminación de la gripe evita costes derivados de la enfermedad, los tratamientos, las bajas laborales, los ingresos hospitalarios, la sobrecarga de los servicios de urgencias, etcétera”, añade el profesor Picazo.

Por los pacientes
“En el caso de las residencias sociosanitarias, la vacunación de ocho profesionales permite reducir la muerte de un anciano”, recuerda Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), a la vez que subraya que la vacunación frente a la gripe “es una cuestión que trasciende las circunstancias personales para convertirse en un problema de salud pública”.

Respecto a la opinión de los pacientes, los resultados de un reciente estudio sobre la situación de la vacunación en adultos en España ponían de manifiesto que el 85% de los encuestados considera que la vacunación del personal sanitario protege a los pacientes.

En opinión de María Victoria Palomares, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermedades Respiratorias (FENAER), el paciente “puede exigir que su profesional sanitario se administre la misma vacuna que le está prescribiendo a él para evitar que en un momento dado le pueda contagiar y poner en riesgo su salud”. De todas formas, concreta que “considera al profesional sanitario lo suficientemente maduro y responsable como para saber lo que debe hacer sin necesidad de entrar en obligaciones”, pero sí reclama que, si un profesional que habitualmente atiende a pacientes de riesgo como pueden ser los respiratorios, no se vacuna, “el paciente tenga derecho a cambiar de profesional, al menos, durante la época de mayor posibilidad de contagio”.

Pero el peso de la responsabilidad no sólo está en el profesional, sino que el propio paciente también debe velar por su protección y solicitar la colaboración de su profesional sanitario para asegurarse de que está en un espacio seguro para su salud. “El paciente debe tener información de su enfermedad, pero también de los posibles contagios que pueda contraer en función de dónde acuda, es decir, debe saber si puede o no ir a ciertos sitios donde puede contagiarse de gripe como puede ser un hospital en plena epidemia”, explica.

El acto vacunal es especialmente relevante en aquellos profesionales que están en contacto con pacientes frágiles, “aquellos cuya salud está especialmente deteriorada y el contagio de una gripe común supone un riesgo para su vida, tal es el caso de personas mayores, pacientes pluripatológicos, pacientes ingresados en unidades de vigilancia intensiva, servicios de urgencias, etcétera”, explica el presidente del Consejo General de Enfermería. Por su parte, la doctora del Amo advierte que “un trabajador sanitario que no esté en contacto directo con pacientes pero que sí lo está con otros trabajadores sanitarios que asisten a pacientes, debe vacunarse también, ya que la cadena de transmisión se establece igualmente”. Por ello, el propósito es poner el máximo número de barreras a la gripe.

Un ejemplo para la sociedad
Los sanitarios vacunados son hasta tres veces más proclives a recomendar esta medida a sus pacientes y les proporcionan mayor información. “La propia vacunación aporta confianza en esta medida preventiva”, subraya el profesor Picazo, “y ante la recomendación del médico, el 83% de los pacientes se vacuna”.

En opinión de Máximo González Jurado, además, es importante que los sanitarios “tomen el tiempo necesario para informar a la población acerca de la necesidad de la vacunación”. Y en el caso concreto de los grupos de riesgo, concienciarles de la conveniencia de hacerlo e informarle de la plena seguridad de ésta y los riesgos para la salud que supondría no hacerlo. “Informando convenientemente a nuestros pacientes les estaremos ayudando a salvar vidas”.

Pon Barreras a la Gripe
Para dar a conocer el Consenso y las razones por las que un profesional de centro sanitario debe vacunarse, la Sociedad Española de Quimioterapia ha puesto en marcha la iniciativa “Por ti, por todos. Pon Barreras a la Gripe”. Este proyecto, cuya información se encuentra en www.ponbarrerasalagripe.es, ha puesto a disposición de todas las sociedades científicas, asociaciones de pacientes y la sociedad en general, un botón digital a través del cual las entidades que están de acuerdo con la vacunación pueden incluirlo en sus páginas web y/o blogs. Además, para poner de manifiesto que la vacunación es una forma de dificultar la difusión del virus gripal, en Twitter se va a utilizar el hashtag #ponbarrerasalagripe.

*El consenso ha sido firmado por las siguientes sociedades científicas: la Sociedad Española de Quimioterapia, Infección y Vacunas (SEQ), la Asociación Española de Enfermería y Salud (AEES), la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Asociación Española de Vacunología (AEV), la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo en el Ámbito Sanitario (ANMTAS), el Consejo General de Enfermería (CGE), la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), y la Sociedad Española de Patología Respiratoria (SEPAR).

**PIE DE FOTO: ((De izquierda a derecha)) Máximo González Jurado, Presidente del Consejo General de Enfermerí;: Dña. Mª Victoria Palomares, Presidenta de la Federación Nacional de Asociaciones De Enfermedades Respiratorias (FENAER); Doctora Piedad del Amo, Presidenta de la Asociación Nacional de Medicina del Trabajo en el Ámbito Sanitario (ANMTAS) y Profesor Juan José Picazo, Presidente de la Sociedad Española de Quimioterapia y coordinador del Consenso.

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