miércoles, 31 de octubre de 2012

La enfermedad de Dupuytren tiene una innovadora alternativa no quirúrgica



El hospital Quirón Bizkaia implanta una nueva técnica para tratar la enfermedad de Dupuytren. Se trata de un tratamiento ambulatorio que evita el paso por quirófano a los pacientes que sufren esta enfermedad, un problema que afecta al 1% de la población española (más a hombres que a mujeres), y que puede condicionar la calidad de vida de quien la padece.

La enfermedad de Dupuytren se caracteriza por la aparición de cuerdas en las palmas de las manos que dificulta la movilidad de los dedos y provocar una retracción progresiva de los mismos. El Dr. Francisco García Bernal, especialista en microcirugía de mano y muñeca del Hospital Quirón Bizkaia nos explica que “el depósito de colágeno y su posterior contracción, ocasiona la aparición de cuerdas bajo la piel, que se extienden desde la palma de la mano hacia los dedos. Estas cuerdas pueden contraerse progresivamente, lo que provoca que los dedos estén continuamente flexionados hacia la palma impidiendo su extensión”. Generalmente son el cuarto y quinto dedo los más afectados, por lo que antiguamente se conocía esta afección como “mano apostólica”, ya que recuerda a la postura de la mano al dar una bendición.

Esta enfermedad puede llegar a ser totalmente invalidante ya que no hay más que imaginar la función que puede tener una mano con el cuarto y quinto dedos cerrados hasta tocar la palma sin posibilidad de estirarlos.

El tratamiento tradicional para esta enfermedad consiste en la extirpación quirúrgica de la cuerda que provoca la contracción, lo que implica cirugía, puntos de sutura y en ocasiones, una rehabilitación más o menos prolongada. Ahora, los pacientes pueden acceder a una técnica menos dolorosa, sin necesidad de entrar en quirófano y con un resultado más inmediato.

Esta técnica está indicada en todos los casos de Dupuytren con contracción de los dedos que produzca una alteración funcional. El procedimiento dura un par de minutos y consiste en inyectar colagenasa en la cuerda que se forma bajo la piel. Uno o dos días después, bajo anestesia local, se procede a la extensión de los dedos, por parte del cirujano, para romper la cuerda.

Este tratamiento no está indicado en fases muy iniciales, y el experto aclara que la única contraindicación es que el paciente tenga alergia a algunos de los componentes, lo cual es muy poco habitual. 

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