martes, 19 de octubre de 2010

Un diagnóstico precoz reduce a la mitad la mortalidad del VIH

Un diagnóstico precoz y, por consiguiente, tratar la enfermedad con retrovirales en estados incipientes reduciría la mortalidad provocada por las infecciones derivadas del VIH a casi la mitad. Este objetivo se conseguiría detectando la infección cuando el nivel de linfocitos CD4 en sangre se situara por encima de los 200. Por debajo de ese umbral ya se considera un diagnóstico tardío, según los expertos que ayer participaron en Barcelona en una jornada sobre sida.

Tomás Hernández, secretario del Plan Nacional Sobre el Sida, cifró en unas 120.000 el número de seropositivos en España, de los cuales el 30% desconocen su condición. Por ello, hizo un llamamiento a no bajar la guardia y tomar medidas de carácter preventivo porque hasta el 75% de los nuevos contagiados tenía un diagnóstico negativo un año antes. "Este retraso puede tener para el paciente complicaciones que le pueden matar o dejar secuelas de por vida", advirtió el doctor Josep Maria Gatell.